Una historia atípica
En la encrucijada entre Borgoña y Beaujolais, Juliénas Chaintré Vignerons Associés nació de una doble fundación, de un doble amor por el vino y de un doble respeto por el terruño.
1928
1961
1963 1965
1993
2013
La cooperación en el corazón de nuestra bodega
Ser cooperador significa asumir la responsabilidad individual al tiempo que se trabaja por el bien del grupo.
El corazón palpitante de Juliénas Chaintré Vignerons Associés es la cooperación. Esta organización única permite a los viticultores independientes poner en común sus recursos, sus competencias y sus ambiciones para producir vinos de calidad, conservando su identidad y su saber hacer.
En una bodega cooperativa, todos son a la vez jugadores y responsables:
– Los miembros de la cooperativa aportan sus uvas y su experiencia, participan en las decisiones estratégicas y ayudan a elaborar los vinos colectivamente.
– Nuestros empleados utilizan sus conocimientos técnicos y su pasión para garantizar la calidad y la coherencia de nuestra producción, de la vid a la botella, pasando por la bodega, el marketing y la recepción de visitantes.
Esta organización se basa en valores fuertes: ayuda mutua, solidaridad, respeto por el trabajo de los demás, compartir las competencias y transmitir los conocimientos.
Cada vino producido por nuestra bodega es fruto de este esfuerzo colectivo: una verdadera alianza entre hombres, mujeres y terruños, fuente de la riqueza y longevidad de nuestra cooperativa.
La cooperación no es sólo una forma de organizarse: es una filosofía, un compromiso diario que aporta una verdadera fuerza colectiva para que la tradición, la calidad y la autenticidad confluyan en todas y cada una de nuestras botellas.

